
- SELECCIÓN EDITORIAL
- 2009 · 6 piezas · 1 h 1 min
Das Lied von der Erde
“La canción de la Tierra”
En el verano de 1907, Mahler estaba en estado de shock: la traumática muerte de su adorada hija María, a los cuatro años, había sido seguida por el diagnóstico de un problema cardíaco, un duro golpe para un hombre tan activo como él. En ese momento, un amigo le regaló una antología titulada La flauta china, basada en antiguos poemas chinos, en la que un intenso, casi desesperado amor por la vida se equilibra con la conciencia de su terrible fragilidad. Al año siguiente Mahler comenzó a trabajar en lo que llamó una “canción-sinfonía”, La canción de la tierra.Sus seis movimientos trazan una emotiva progresión espiritual desde el nihilismo, pasando por la soledad y la conmovedora celebración de la belleza hasta la resignación y, finalmente, el autoabandono. Enfrentando sus miedos y tristezas, se concentró en su trabajo como nunca antes. Mahler ciertamente se había elevado a grandes alturas y hundido en profundos abismos antes de La canción de la tierra, pero nunca con tanta concentración emocional e intelectual o con un refinamiento técnico tan exquisito. La paleta de sonido orquestal aquí tiene una delicadeza y claridad extrañas, mientras que la escritura vocal para contralto y tenor es asombrosa. Al escuchar el largo movimiento final, “La despedida”, es fácil entender por qué, para mucha gente, esto es simplemente lo más grande que Mahler haya logrado jamás.