Las dos últimas sonatas para piano de Beethoven son obras extraordinarias, llenas de emociones cambiantes, impulso narrativo y excéntricos pasajes que confunden tanto como inspiran. El estilo versátil y firme de Yevgeny Sudbin se adapta a las exigencias de la música, desde las aguas plácidas del primer movimiento de la Sonata n.º 31 (Piano Sonata No. 31 in A-Flat Major) hasta el tormentoso segundo, con fortes de implacable contundencia. La Sonata n.º 32 (Piano Sonata No. 32 in C Minor) es una partitura de profundidad insondable. Su obertura angular y las sorprendentes variaciones sobre el tema principal que la siguen son el vehículo perfecto para el pianista ruso, que brilla en la tercera variación sincopada y captura la sutil luminosidad de los compases finales. Las 6 bagatelas (6 Bagatelles) son miniaturas magistrales, música de fascinante paleta cromática que aquí podemos disfrutar en una versión equilibrada y elegante.