Vilde Frang y José Gallardo rinden homenaje a los grandes violinistas del pasado y sus bises, a veces extravagantes y otras verdaderamente emocionantes. Más allá del virtuosismo, las melodías son las protagonistas de este álbum. La “Danza de los espíritus bienaventurados” de Gluck es de una belleza indescriptible en el arreglo de Kreisler y la versión de Heifetz de uno de los movimientos de Romeo y Julieta es lúgubre y bulliciosa a un tiempo. En la apasionada “Widmung” de Schumann y la seductora “La plus que lente” de Debussy, ambas transformadas con mano maestra, el enorme talento de Frang demuestra una vez más que hasta el bis más humilde puede alcanzar la gloria.