En los albores del siglo XX, virtuosos del violín como Fritz Kreisler y Jascha Heifetz conquistaron las salas de conciertos con la música embriagadora de Gershwin, Debussy, Satie, Bruch y compañía. El programa de Ray Chen gira alrededor del Concierto para violín n.° 1 de Bruch, del que ofrece una versión lírica y suave pero de gran destreza. Más allá, encontramos piezas de Kreisler y Cyril Scott, y cuatro miniaturas con el cuarteto Made in Berlin, entre ellas, A New Satiesfaction, basada en la música de Satie. Chen cierra el álbum con un arreglo de Waltzing Matilda.