Cada vez es más frecuente escuchar a Nikolaj Znaider como director en lugar de violinista, pero eso no significa que haya olvidado las cuatro cuerdas. En esta encantadora pareja de conciertos del Mozart adolescente, Znaider dirige a la elegante Orquesta Sinfónica de Londres y ofrece una interpretación mágica como solista. El sonido puro y preciso de su violín es ideal para la deliciosa naturalidad de las obras. El Cuarto, con sus largos desarrollos melódicos, es de una irresistible efervescencia, mientras que el Quinto, también conocido como “Turco”, es abordado con afilado ingenio.