Para Shani Diluka, la música tiene tanto de práctica espiritual como de reflexión profunda. En Pulse, un álbum que toma su título de las repeticiones rítmicas y las frases hipnóticas de la música minimalista, la pianista y poeta descubre qué ideas sutiles se ocultan en piezas de Philip Glass, Moondog, John Adams, Meredith Monk, John Cage y otras luminarias de la vanguardia. Al mismo tiempo, Pulse nos habla de la fuerza que nace en el origen mismo de la vida: el latido del corazón, el movimiento ascendente y descendente de la respiración, el flujo incesante del mundo natural y la energía frenética de las ciudades. “Esta es la paradoja de la humanidad”, explica Diluka. “Estamos conectados con la naturaleza y, al mismo tiempo, convivimos con el ritmo loco de la ciudad”.