Como con tantos proyectos que nacieron con la nueva década, esta versión del ciclo de canciones invernales de Schubert es producto de la pandemia. Con la temporada de conciertos cancelada, el tenor Cyrille Dubois y la pianista Anne Le Bozec encontraron en esta obra, la cual habían preparado para sus recitales antes del confinamiento, la excusa perfecta para seguir tocando y ensayando. La grabación en la casa de Le Bozec, por entonces a medio renovar, conecta con los temas de soledad, amor perdido y muerte que habitan las canciones de Schubert. De la desesperación de “Erstarrung” al desolado final de “Der Leiermann”, estos son 75 minutos de música tan intensa como enriquecedora. Dubois canta con voz ligera y expresiva, mientras que el piano de Le Bozec, un Bechstein de 1905, suena frágil y cálido al mismo tiempo.