Los Impromptus de Schubert combinan pasión y dramatismo con elegancia y un toque de humor pícaro, una mezcla que los convierte en piezas engañosamente difíciles de interpretar. Eric Lu, que siente una conexión muy profunda con Schubert, lo explica así a Apple Music Classical: “Sus obras me parecen infinitamente profundas, una búsqueda que expresa lo más hondo de su vida, de su personalidad y del alma humana en general. Sencillamente, creo que nadie ha compuesto música más hermosa que él".
Lu permite que la belleza esencial de la música de Schubert brille sin recurrir a extremos de tempo ni de dinámica: cada frase está perfectamente moldeada, cada nota es una joya. En los números 3 y 4 de la colección D 899 encontramos un piano de una contención y un control exquisitos, mientras que el n.º 4 de la colección D 935, de aire danzante, destaca por una claridad de toque fruto de una digitación impecable y un uso muy medido del pedal de resonancia.