Tras sus estudios con Boris Romanov y Lyudmila Romanova, el talentoso pianista Simon Trpčeski heredó de sus mentores un especial don para el drama y el romance. Ha interpretado con acierto la obra de compositores contemporáneos de su país, pero es mundialmente conocido por su destreza con la música rusa, ya sea en las piezas solistas de Rachmaninoff o las danzas folclóricas de Shostakovich. La amplia versatilidad de Trpčeski se puede comprobar acompañando a Eldbjørg Hemsing en la “Sonata para violín” de Grieg o en la emblemática “Marcha fúnebre” de Chopin.