William Byrd, uno de los compositores ingleses más conocidos del Renacimiento, alcanzó la fama en toda Europa por su dominio de la melodía y del estilo coral del Alto Renacimiento que desarrollaron Josquin y Palestrina. Sin embargo, como católico en la Inglaterra posterior a la Reforma, no disfrutó del prestigio de otros compositores y muchas de sus mejores obras sacras no tuvieron una excesiva difusión.