Ophélie Gaillard navega por el repertorio para violonchelo con una voz singular, siempre resonante y llena de matices. Sus versiones combinan visión romántica, emoción a flor de piel y un enfoque moderno que distingue sus grabaciones de la escuela más historicista. En la Suite para violonchelo n.º 1 de Bach, separa las largas notas de la melodía que las sobrevuela hasta crear una ilusión polifónica, mientras que su lectura de la Elégie de Fauré desata un torrente sentimental que parece no tener fin.