King Arthur
Rey Arturo (1691) es la más popular e imperecedera de todas las obras escénicas de Purcell. No se trata de una ópera convencional, sino de un híbrido teatral británico conocido como semiópera, en el que parte del texto hablado se intercala con escenas musicales. Los personajes principales estaban interpretados por actores, mientras que los cantantes solo tenían papeles menores, lo que relegaba la música a un papel secundario en el devenir del drama. El argumento, desarrollado en gran medida por el poeta John Dryden y centrado en la victoria del rey Arturo frente el rey sajón Oswald, apenas bebe de la historia de Camelot o la leyenda artúrica. Cuando los sajones capturan a la amada de Arturo, la princesa ciega Emmeline, y la encierran en un castillo mágico, Osmond, el malvado mago de Oswald, la seduce y conjura un paisaje de hielo y nieve. La música de Purcell en pasajes como “What power art thou” es vívidamente gráfica, con intensas armonías y pasajes cromáticos que contribuyen al impacto emocional de la música y ritmos estremecedores que evocan el frío invernal. En el cuarto acto, Arturo celebra su victoria sobre Oswald en el magnífico “How happy the lover”, cuyas variadas texturas se desarrollan sobre un repetitivo bajo de cuatro compases. Finalmente, Merlín profetiza que bretones y sajones acabarán uniéndose, y Purcell recrea una patriótica miscelánea que incluye la canción folclórica satírica “Your hay it is mow’d” y una de sus melodías más sublimes, “Fairest isle”.
