Bach arregló su Suite para violonchelo n.º 5 para laúd solo, un instrumento que adoraba. El laúd le ofrecía un lienzo armónico mayor con el que enriquecer las armonías que el violonchelo solo sugería. El resultado fue una obra completamente nueva. Thomas Dunford sigue los pasos de Bach en su adaptación al laúd de la Suite para violonchelo n.º 1 y la épica Chacona para violín, que traduce con habilidad e imaginación. Su estilo elegante, ágil y natural, articula cada nota y acorde, capturando una belleza creciente con íntima calidez.