El paraguayo Agustín Barrios (1885-1944), uno de los grandes guitarristas clásicos de todos los tiempos, es uno de los héroes de Thibaut Garcia, que dedica buena parte de El Bohemio a sus composiciones. Los tres movimientos de La catedral, especialmente su “Preludio saudade”, tienen una cualidad transparente que cautiva al instante. Tanto como los veloces trémolos de “Un sueño en la floresta” o la exuberancia folclórica de la “Danza paraguaya n.º 1”. Barrios también transcribió a la guitarra música de otros compositores, y las poéticas lecturas que Garcia hace del “Preludio n.º 20” de Chopin y el “Träumerei” de las Escenas infantiles de Schumann nos acercan a sus raíces románticas.