La música de Bach se ha transcrito para piano más que la de cualquier otro compositor. El uso de las estructuras formales y la formidable escritura armónica y melódica de sus partituras han hecho posible que puedan adaptarse a casi cualquier instrumento sin comprometer su integridad.
Como Alexandre Tharaud demuestra en un recital tan bello como panorámico, los arreglos para piano más cuidadosos y sensibles pueden alinear a Bach con las sensibilidades sonoras contemporáneas y ayudarnos a disfrutar aún más de música originalmente concebida para instrumentos hoy tan remotos como el órgano de iglesia, el laúd, el clave o la flauta barroca.
A lo largo de 25 piezas, Tharaud nos invita a una exploración a través de su lente pianística de los rincones familiares y también los menos conocidos de la obra de Bach. El “Siciliano” de la infrecuente Sonata para flauta en mi bemol mayor revela una de las melodías más seductoras del compositor. El pianista transmite toda la fuerza de la angustiada coral que abre la Pasión según San Juan en un crescendo inexorable durante el cual el pedal de sostenuto simula convincentemente la acústica turbia de una iglesia.
Intercaladas entre las transcripciones encontramos piezas escritas originalmente para teclado. El “Preludio en do mayor” del Pequeño libro de Wilhelm Friedemann Bach condensa una sorprendente sofisticación armónica en sus 43 segundos. Más allá, Tharaud desarrolla la armonía implícita en un movimiento de la Partita para flauta con deslumbrante habilidad, criterio y un instinto infalible para resaltar su belleza.