En los jardines del espectacular Palacio de Schönbrunn de Viena, la Filarmónica de Viena organiza cada año su tradicional Concierto de una noche de verano al aire libre, que reúne a decenas de miles de personas en directo y llega a millones de hogares por televisión.
Cada junio, un director invitado diferente toma la batuta para dirigir a la orquesta junto a uno o dos artistas de renombre en un programa repleto de grandes obras clásicas. En 2025, fue el turno de Tugan Sokhiev, quien compartió escenario con el tenor Piotr Beczała y el famoso Coro de Niños Cantores de Viena. “Hacer música para tantos miles de personas crea un ambiente muy festivo y lleno de energía”, cuenta a Apple Music Classical, “y el lugar, con el escenario montado en los jardines de este palacio tan hermoso e histórico, resulta simplemente mágico”.
Este año el concierto arrancó con un emotivo recuerdo a la tragedia de Graz a través del “Air” de la Suite para orquesta n.º 3 en re mayor de Bach, para luego disfrutar de interpretaciones conmovedoras del “Nessun Dorma” de Puccini, fragmentos de Carmen de Bizet, la “Marcha húngara” de La condenación de Fausto de Berlioz, y muchos otros clásicos queridos por el público. Como bis, el vals Sangre vienesa de Johann Strauss II, que ya se ha vuelto una tradición año tras año. “Es fantástico tener la oportunidad de volver a estas obras”, comenta Sokhiev. “Aunque son clásicos muy populares, no son piezas que solamos interpretar en concierto habitualmente. Por eso es tan especial volver a ellas”.
“No sabría decir exactamente qué fue lo que más le gustó al público, ¡espero que todo!”, añade. “Lo que sí puedo decir es que hubo ovaciones impresionantes y muy merecidas para nuestro extraordinario solista, Piotr Beczała, así que seguramente sus momentos fueron los que más marcaron a la gente. Pero en realidad, toda la noche estuvo llena de momentos especiales”.