El laudista francés Thomas Dunford tuvo como maestros, entre otros, a Hopkinson Smith, Rolf Lislevand y Julian Bream, de quienes aprendió a asumir la tradición desde el presente y al mismo tiempo integrar en ella su propia personalidad. Dunford es uno de los mayores virtuosos del instrumento, pero, sobre todo, un músico de rara inteligencia que conoce perfectamente las peculiaridades de su repertorio y el estilo que exige. Bach, Dowland, Kapsberger, Vivaldi o Rasi, este último, en fascinantes improvisaciones sobre sus notas, suenan en sus manos con la frescura de la música que ha vencido al tiempo.