A los 20 años, Anna Prohaska debutó en la Staatsoper Unter den Linden de Berlín, donde ha permanecido compaginando su presencia con una impresionante carrera internacional que incluye La Scala di Milano o la Ópera de París. La soprano ha demostrado una extraordinaria versatilidad en cualquier repertorio y ha colaborado con orquestas de la talla de las Filarmónicas de Viena y Berlín o la Sinfónica de Boston, la de Londres o la NHK de Tokio. Como artista exclusiva de Deutschen Grammophon ha grabado numerosas ópera y recitales, como algunos de los que incluye esta selección que resume su carrera.