La música de Tchaikovsky ha acompañado a Semyon Bychkov durante toda su vida. Con su distintiva Filarmónica Checa, el director ofrece aquí sus siete sinfonías, tres conciertos para piano (con el magnífico Kirill Gerstein en plena forma) y tres breves piezas orquestales: Romeo y Julieta, Serenata y Francesca da Rimini. La orquesta es toda pasión y empuje y Bychkov crea una gloriosa corriente emocional sin forzar nunca la máquinas. El poder viene de dentro y causa una impresión indeleble en este recorrido moderno por la música orquestal del maestro ruso.